Tactss

Las sonrisas extienden su lánguida venia
al obeso de la puerta.
Tras una fina capa de pintura,
el demonio pulsa.
Baila, melifluo sueño,
entre las pústulas de la ciudad.
Las bufandas suben y luego
caen, enredan y vuelven a subir.
Los dedos vomitan
lo que las pantallas inoculan,
la escalera eléctrica es
siempre la misma, y
un aliento a frambuesa
susurra: ¡Gracias por su compra!

Poemas:

Rey de Saturno

Déjame

Antes

Cuervos

Ventanas

Dormirás Tus Ojos en los Míos

Pausa

Hundido a Cuatro Manos

Tactss

Profecía

Atardecer Asfaltal

Oruga Obsidiana

Regalo Psicodélico