Déjame

Anda,
llévate las nieves y las trampas,
el verde azul de los paisajes,
el escarlata de las nubes,
el surrealismo de las noches.
Déjame la oscuridad de la duda
déjame tus versos en los recovecos del vino tinto,
las siluetas blancas de la luna,
las sábanas y la miel de las miradas.

Déjame todo
menos la culpa.

A pesar de sus tinieblas,
llévate lejos las cuevas de las calles,
la fría hora del grito
y los andenes.
Guárdate en el pecho los sueños de colores,
en el mar y en sus telones.

Déjame ser la sequía de tus labios,
la ausencia de tus ojos,
el verde y el azul de tus paisajes.
Permite que te hiera la caravana de vientos en otoño
y que de la podredumbre de mi rostro crezcan todo tipo de plantas.
Todas menos la hiedra.
Todas, menos la culpa.

Poemas:

Rey de Saturno

Déjame

Antes

Cuervos

Ventanas

Dormirás Tus Ojos en los Míos

Pausa

Hundido a Cuatro Manos

Tactss

Profecía

Atardecer Asfaltal

Oruga Obsidiana

Regalo Psicodélico